Entrevista con Hijos del Hambre (ex Rockalcohol).

CR: Para esta nueva entrevista en Cordobarock.es hemos contactado con uno de los grupos más emblemáticos de la escena provincial, ya que pese a su reciente estreno como Hijos del Hambre, cuentan con una impecable trayectoria bajo su anterior denominación, Rockalcohol, un placer contar con vosotros.

HH: Gracias a ti mil veces, por tu espacio y por dar cuartelillo a bandas como la nuestra, que por estilo de música, y supongo que por una cuestión moral, estamos fuera del circuito musical que llega a la masa y en definitiva fuera de lo que es la verdadera industria musical (nunca me ha gustado lo de “Industria Musical”, parece un producto obligado a caducar).

CR: Hablar de Hijos del Hambre, requiere un paso obligado por Rockalcohol, 10 años de trayectoria, cuatro discos de estudio e innumerables conciertos, ¿Cómo resumirías la carrera con Rockalcohol hasta el inicio de esta nueva etapa?

HH: Despues de más de 20 años tocando, Rockalcohol fue la primera banda en nuestras vidas, y creo que hablo por todos los miembros del grupo, que nos dio reconocimiento (poco pero muy grato) fuera de nuestro refugio en Córdoba y al margen de nuestros amigo que siempre nos van a querer. Dar un concierto a mil kilómetros y reunir a 500 o 700 personas que se saben tus canciones no pasa todos los días y a nosotros nos ocurre. Rockalcohol nos dio mucha amistad y unión entre nosotros (los miembros del grupo), pudimos ver que autogestionando el trabajo y haciéndolo dignamente podíamos llegar a cualquier rincón de España y encontrar allí seguidores… auténticos creyentes. Rockalcohol es la primera banda en nuestra vida que ha sido tomada en serio por el público y por los medios con los que hemos tratado, y todo ello con nuestro esfuerzo y nuestra fe en lo que hacemos, así que pensamos que con Hijos del Hambre y la misma fe en el trabajo podríamos continuar con nuestro proyecto en el mismo punto que lo dejamos con Rockalcohol, ya que somos los mismos y sabemos hacer los mismo que ya hacíamos antes incluso un poquito mejor. En definitiva Rockalcohol ha sido nuestra casa durante muchos años y son unos orígenes de los que nos sentimos siempre orgullosos, allí hemos crecido como músicos y como amigos, y de esa semilla venimos.

CR: Después de tanto tiempo, supongo que es duro el tomar la decisión de dar carpetazo a un proyecto al que habíais dedicado tanto tiempo y esfuerzo para volver a comenzar bajo un nuevo nombre con todo lo que esto supone, ¿Cómo fueron esos momentos para el grupo y por qué os decantasteis por el nombre de Hijos del Hambre?

HH: Fue duro, la verdad… fue una gran putada. Tras la marcha de Jose (batería) nuestra intención fue buscar un nuevo baterista y continuar con el grupo… que otra cosa si no. Encontramos a Pastor, un viejo amigo y buen batería y de hecho hicimos varios conciertos como Rockalcohol. Un día recibimos una llamada que decía que no teníamos registrado el nombre de Rockalcohol y que no lo podíamos usar, que estaba registrado por otra persona, así que buscamos y buscamos y dimos con “Hijos del Hambre”. Nos gustó porque representa toda una vida dedicada a la música sin esperar nada a cambio, representa muchas horas de carretera a base de bocadillos, pocas horas de sueño y sacos de dormir… en definitiva, somos pobres y nos lo tenemos que currar mucho para poder tocar, incluso nos cuesta el dinero. Recuerdo hace años que tocar en un garito te aseguraba al menos la barra libre y el respeto de los dueños del local que te hacían sentir a gusto, e incluso los grupos cobraban más que hoy día. Ahora mismo para tocar tienes que pagar a la sala y encima eres tratado como un tirititero, por eso somos unos hijos del hambre, de la necesidad, porque nunca nos haremos ricos con esto y siempre tendremos que pasar penurias para poder subirnos a un escenario, pero que coño… es lo que hemos elegido y nos gusta demasiado como para dejarlo.

CR: Como Hijos del Hambre ya contáis con vuestro primer retoño, “Adiós mi Rockalcohol”, un álbum cuyo título hace referencia a este cambio del que hablábamos anteriormente, sin embargo, musicalmente, ¿Qué similitudes y diferencias podemos encontrar con vuestros anteriores trabajos?

HH: Hemos decidido por el momento dejar de cantarle al amor y a los desamores… Todos tenemos hijos, somos padres de familia con 40 años pegados a los cojones y problemas más importantes que si “me quiere” o “me deja de querer. Nos han salido canciones distintas a otro discos porque hablan de la pérdida de la amistad “No te lleves más de mi”, de las injusticias de la vida como en el tema “Hijos de la calle”, le cantamos a nuestras madres, que un día nos faltarán, como en “Amor de madre”, también hablamos de la actitud positiva y de lucha ante la vida como “De pie en la vida”… creo que las letras de este disco se comprometen un poco más con lo que nos importa, son quizás menos románticas pero mucho más variadas. Además ciertas colaboraciones como la del cantaor flamenco Rafa de Ronda, Maikel de la Riva o Manuel Ibáñez de Medina Azahara le han dado otra dimensión a las canciones. En realidad, creemos que aunque no hubiésemos cambiado de nombre y siguiésemos siendo Rockalcohol, hubiéramos hecho el mismo disco, ya que pienso que “Adiós mi Rockalcohol” es una evolución bastante lógica de lo que fue “Se prohíbe el cante”. Al fin y al cabo somos las mismas mentes pensantes.

CR: En cuanto a la temática de las canciones, ¿de qué tratan las composiciones de “Adiós mi Rockalcohol”?

HH: Como ya te he comentado, tratan de la vida (o mejor, de la mala vida que hemos podido llevar), de la amistad, de nuestras madres, de las cosas que nos hacen sentir bien y de las que nos queman las tripas… he de reconocer que no ha sido muy difícil componer las letras porque teníamos mucho de lo que hablar. Creo que para hacer música, o al menos la que nosotros hacemos, más que ser un virtuoso o un dios de tu instrumento tienes que tener algo que contar. Sin convicción en lo que dices y haces nadie puede llegar a tomarte en serio.

CR: Tal y como venía siendo habitual anteriormente, en esta nueva etapa también habéis apostado por la autoedición de este trabajo discográfico, lo que implica llevar la gestión de mil asuntos desde la propia banda, ¿qué ventajas e inconvenientes crees que puede suponer esto?

HH: La ventaja es que eres el dueño absoluto del resultado de tu trabajo, nadie te va a censurar ni te va a decir que debes o no contar. Lo empiezas y lo acabas cuando quieras y en realidad, el disco es la esencia de quién lo hace, de quien lo graba, sin prejuicios ni aditivos… eres el dueño absoluto de tu propia hambre.

Lo malo es que necesitas hacer una serie de trabajos de gestión para los que como músicos no estamos preparados, tienes que ser representante, empresario, chófer, montador, amén de no tener los contactos que de verdad tienen los profesionales que se dedican a gestionar y representar grupos… tienes que trabajar el doble que los demás para obtener menos de la mitad de resultado y en definitiva no puedes dedicar el 100 por 100 de tu energía a lo que de verdad sabes hacer que es tocar.

CR: Quien desee comprar “Adiós mi Rockalcohol”, ¿dónde puede conseguirlo?

HH: Además de en nuestros conciertos, los estamos vendiendo a través del apartado de “contacto” de nuestra web (www.hijosdelhambre.com) y en nuestro Facebook, baratito y a contrareembolso.

CR: La presentación en directo de este nuevo trabajo tuvo lugar el pasado viernes 1 de abril en la Sala Metrópolis de Córdoba, ¿Qué tal fue la respuesta del público en este fecha?

HH: Muy buena, cojonuda, la verdad. Había bastante gente con muchas ganas de vernos en directo después del cambio de nombre sin saber lo que se iban a encontrar. Nos llevamos una grata sorpresa de afluencia y nos emocionó ver como la gente coreaba desde el principio hasta el final unas canciones que apenas llevaban dos semanas en la calle. Al finalizar el concierto nos hinchamos de vender discos y camisetas, que es una buena manera de tomarle el pulso al resultado de la noche. La verdad es que no nos podemos quejar, tenemos muchos incondicionales que siempre se encargan de que nuestros concierto salgan bien y nos hacen irnos a la cama con una gran sonrisa.

CR: Para aquellos que aún no hayan podido acudir a un concierto de Hijos del Hambre, ¿cómo les explicarías lo que se van a encontrar al veros sobre un escenario?

HH: Fuegos artificiales, payasos malabaristas, elefantes equilibristas, hombres bala… Je, je. No, en serio, van a ver a cuatro viejos que se dejan la sangre en lo que hacen, mucho humor y mucha energía. Una puesta en escena muy cuidada y genuina con petardos, plumas, confetis y algún que otro disfraz. Y aunque las canciones son para todos siempre vamos a intentar que cada asistente al concierto sienta que estamos tocando exclusivamente para el. Miramos a los ojos de la gente y nos gusta la comunión que existe entre nosotros y el público. Los que vienen a nuestros conciertos saben que después de tocar siempre nos tomamos algunas (docenas) copas con la gente al bajar del escenario. Solemos hacer amigos en todos los sitios a los que vamos a tocar. Así que lo que se van a encontrar es la cercanía de unos músicos que pretenden hacer que te sientas especial y a gusto durante un par de horas.

CR: La presentación de este trabajo en Córdoba ha sido el punto de inicio de una gira que os llevará por diferentes lugares de la península, ¿Qué más fechas tenéis ya confirmadas?

HH: Durante mayo hemos estado presentando el disco en León, por nuestra tierra, por supuesto, en la provincia de Córdoba, el festival Lancia en Villafañe junto a Poncho K, Aupa Lumbreiras, que este año tocaremos junto a Hora Zulú, Boikot, Porretas y un montón de grandes bandas consagradas en nuestro país. Tenemos varios compromisos durante el verano en Castilla León, Navarra, Murcia, Andalucía como no, y estamos viendo la posibilidad de dar un saltito al otro lado del charco (Colombia, Chile, Argentina) ya que para nuestra sorpresa tenemos cantidad de seguidores allí que contactan a diario con nosotros y se interesan por la salud de la banda. Este año puede pasar de todo.

CR: Para terminar esta entrevista me gustaría que me comentaseis brevemente tu punto de vista sobre el rock en Córdoba en los últimos años, así como aquellos grupos que por un motivo u otro más te han llamado la atención.

HH: En Córdoba hay infinidad de buenísimos músicos, lo que ocurre es que como grupo no duran mucho y no se consagran. Por eso sentimos especial admiración por gente como Estirpe, siempre al pie del cañón contra viento y marea durante años y con una propuesta que no la tiene ningún otro grupo español. Levántate Lázaro, son buenísimos y creen ciegamente en lo que hacen, Vagos y Maleantes que para mi representan la fuerza y la ilusión del rock que está por venir… hay un montón de grupos interesantes que precisamente no llegan más allá de donde están porque nadie apuesta por ellos y no se les da cuartelillo. Como te decía antes es el problema de tener que cargar con la autogestión de todo.

CR: Por último, me gustaría darte las gracias por dedicarnos este tiempo a Cordobarock.es y darnos a conocer las últimas novedades de la banda, y también quisiera pedirte que fueses tu mismo el encargado de despedir esta entrevista dirigiéndote a nuestros lectores. ¡Gracias!

Sólo puedo decir que gracias a todos los que estáis leyendo estas líneas, nuestro trabajo tiene un poquito más de sentido. Sin vosotros, nos estaríamos dedicando a otra cosa en la vida. Ojala tengáis la oportunidad de oír el disco al que tanto corazón, entrañas y ahorros le hemos echado encima y ojala disfrutéis tanto oyendo nuestras canciones como nosotros disfrutamos cada vez que las tocamos para vosotros. Un abrazo muy fuerte para todos y recordad que cayeron los mods, los rockers, los punks, los tecnos y sin embargo el rock sigue tan en pie como en los tiempos de Led Zeppelin gracias a todos vosotros.

Entrevista realizada por Manuel Hidalgo.
Fotografías cedidas por Hijos del Hambre.